Pensamientos sobre “volumen disconforme”: ¿puedo ampliar?

En primer lugar, hay que tener claro qué es un volumen disconforme. La situación de “volumen disconforme” se produce en edificaciones existentes como consecuencia de un cambio en en el planeamiento urbanístico (normativa). Un ejemplo fácil puede ser el siguiente: hicimos una vivienda hace 10 años separada 6 metros del límite con el vial (como marcaba la normativa, todo legal), pero se modifica esta normativa ahora estableciendo una nueva distancia de 7 metros. Nuestro edificio está en situación de volumen disconforme, ya que está 1 metro más cerca del vial de lo que establece la normativa vigente.

Para saber qué actuaciones podemos realizar en edificios en situación de volumen disconforme, en Cataluña nos tenemos que remitir al artículo 108.4 de la Ley de Urbanismo vigente:

En las construcciones y las installaciones que tengan un volumen de edificación disconforme con los parámetros imperativos de un nuevo planeamiento urbanístico, pero que no queden fuera de ordenación, se tienen que autorizar las obras de consolidación y rehabilitación y los cambios de uso, siempre de acuerdo con las condiciones básicas del nuevo planeamiento.

Las obras autorizables que define este artículo es para toda la construcción/instalación (no solamente para la parte del edificio/instalación que estuviese fuera de normativa). Consecuentemente se tiene que interpretar que el resto de obras (como la de ampliación) no se tienen que autorizar, y por lo tanto, en un edificio con volumetría disconforme no se pueden realizar ampliaciones si no se adapta previa o conjuntamente la zona del edificio fuera de normativa a la normativa vigente.

Esto supone que nos podemos encontrar en el caso siguiente: un edificio que tenga que estar separado respecto 3 metros respecto las fincas  según normativa vigente, pero que realmente esté 2,90 porque cuando se tramitó la licencia de obras la distancia mínima era de 2 metros (entonces cumplía sobradamente, pero con la modificación de normativa estaría en situación de volumen disconforme por 10 cm), y que pida licencia para ampliar 1 m2 fuera de la zona de incumplimiento de normativa vigente, se tenga que denegar la licencia, a no ser que rectifique la alineación de la fachada que incumple la separación mínima  de 3 metros (¡vaya faena!, ¿verdad?)

Supongo (opinión personal), que por casos como el que acabo de exponer, en el Reglamento de la Ley de Urbanismo, en el artículo 119 dice lo siguiente:

119.2 Las construcciones que sean disconformes con los parámetros del nuevo planeamiento, pero que no queden fuera de ordenación, se sujetan al régimen siguiente:

  • a) Se pueden autorizar obras de consolidación y obras de rehabilitación, siempre que el planeamiento urbanístico no las limite de acuerdo con el qué establece la letra c) de este apartado.
  • b) Se pueden autorizar los usos y actividades que sean conformes con el nuevo planeamiento.
  • c) En todo caso, los planes urbanísticos regulan en qué supuestos el grado de disconformidad con los parámetros de ocupación y profundidad edificable, altura máxima o edificabilidad máxima comporta vulneración de las condiciones básicas de la nueva ordenación, y pueden limitar, en estos supuestos, las obras de rehabilitación autorizables. También pueden sujetar la autorización de las obras de gran rehabilitación a la adecuación del edificio a la totalidad o algunas de las determinaciones del planeamiento.
  • d) Se pueden autorizar las operaciones a que hace referencia el artículo 179.2.r) de la Ley de urbanismo, siempre de acuerdo con las determinaciones del planeamiento urbanístico sobre densidad o número máximo de viviendas o de establecimientos.

119.3 A los efectos del qué establece el apartado 2.c) de este artículo, se entiende por gran rehabilitación:

  • a) El conjunto de obras que constituyan una actuación global en todo el edificio y que comporten, además, alguna de las actuaciones siguientes: incremento de volumen o techo edificable, incremento del número de departamentos o unidades funcionales anteriormente existentes, redistribución general de espacios y cambio del uso principal del edificio.
  • b) La sustitución del edificio, aunque se mantenga la fachada o alguno otro elemento estructural.

[...]

Por lo tanto, el Reglamento abre las puertas a que se pueda realizar “incremento de volumen” (ampliaciones) siempre que se trate de grandes rehabilitaciones, regulándose desde los planes urbanísticos municipales, y estableciendo el “grado de disconformidad”. Estos términos evocan al “comodín” del “principio de proporcionalidad” que figuraba en la Ley de Urbanismo anterior a la actual.

En consulta realizada al Servicio de Urbanismo por el Baix Llobregat, del Departamento de Urbanismo de la Generalitat , se reconoce la falta de concreción en la normativa vigente en cuánto las actuaciones que se pueden realizar en los volúmenes disconformes.

Conclusiones

Lo que parece claro, es que de entrada no se puede ampliar un edifico en situació n de volumen disconforme. En todo caso, cada municipio tendría que analizar las posibles situaciones según su normativa de aplicación, y establecer, dependiendo del grado de disconformidad, las actuaciones de rehabilitación y ampliación que se pueden realizar. Según he podido concluir de la conversación mantenida, también evoca al “principio de proporcionalidad” de las obras solicitadas, teniendo en consideración el grado de disconformidad hacia la normativa vigente y la tipología de barrio que se pretende consolidar o promover en cada caso, y se podrían autorizar pequeñas ampliaciones sin tener que adaptar la zona que incumple la normativa, siempre y cuando se garantice el modelo de barrio/urbanismo que se quiera implantar por un sector. Cada municipio tendría que definir:

    • Graduación de los volúmenes disconformes.
    • Las obras de reforma/rehabilitación autorizables por estos volúmenes disconformes y por cada uno de los grados.
    • Las obras de ampliación autorizables por cada uno de los grados, determinando en qué casos se tiene que adaptar el volumen disconforme a la nueva normativa, y en qué casos no es necesario.

Concretar todo esto, cubriendo todas las posibilidades, es el que considero complicado…

Tanta normativa para al final llegar a lo de siempre: “sentido común” y ”principio de proporcionalidad”…

Esta entrada fue publicada en Administración pública, Legislación, Normativa y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>